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Echaron al jefe de la Policía Federal Argentina


Llevaba casi dos años de gestión. Por la mañana había dicho que nunca había renunciado "a nada". Pero un rato después el nuevo secretario de Seguridad le pidió que se fuera.


 
(Argentina) Temprano dijo que nunca había renunciado "a nada", y así dio a entender que tampoco pensaba hacerlo ahora. Pero unas pocas horas después, el comisario general Rubén Santos dejó de ser el jefe de la Policía Federal. El nuevo Gobierno le tiró encima todo el peso de la violenta represión del jueves en la Plaza de Mayo y lo echó de su cargo. Las nuevas autoridades en Seguridad estaban analizando anoche el nombre de su sucesor.

Santos empezó con un perfil alto su último día al frente de la fuerza. A la mañana justificó la represión que terminó con siete personas muertas en la Plaza de Mayo y los alrededores. Y condicionó su salida a una decisión expresa del Poder Ejecutivo. Que ya estaba tomada y no tardó mucho en llegar: a la tarde lo obligaron a firmar la renuncia.

Entonces, Santos buscó ubicar su salida en un contexto que apareciera lo más lógico posible. Lejos de lo que había dicho a la mañana, habló de "una decisión propia" y alegó que su alejamiento tenía que ver con "una cuestión ética".

"Hay un cambio de gobierno y yo fui designado por Fernando De la Rúa", resumió. Y enseguida agregó: "Si no hubiese pasado lo de Plaza de Mayo, igual hubiese renunciado".

Santos no dio precisiones sobre quién dio la orden de reprimir e incluso le dijo a la agencia Télam que no fueron policías quienes balearon a las personas que murieron durante los incidentes.

"Tengo la conciencia tranquila. Hoy, gracias a Dios, podemos cumplimentar esta cuestión de carácter democrático (por la asunción del nuevo presidente) en función de la medida preventiva que implementó la Policía Federal", sostuvo.

El ex jefe tiene 55 años y llevaba 36 en la fuerza. Le faltaban dos semanas para llegar a los dos años al frente de la Policía Federal: había asumido el 7 de enero de 2000, cuando el gobierno De Fernando De la Rúa transitaba sus primeros días.

El ex presidente buscó en él una alternativa a los comisarios acostumbrados a la calle y más adeptos a los discursos de mano dura. Santos pasó 25 años en la Superintendencia de Policía Científica —fue, por ejemplo, el mentor de los actuales pasaportes del Mercosur— y su perfil moderado de hombre "de escritorio" parecía marcar un cambio.

Pero, a poco de asumir, un represión en el Congreso terminó con varios de sus subordinados procesados. Después llegó el escándalo por la histórica fuga de presos del Departamento Central de Policía, y un asalto de cruento resultado en la planta de Aguas Argentinas de Palermo.

El propio Santos se ocupó de relacionar cada episodio con internas policiales no resueltas que lo perjudicaban. Y logró mantenerse hasta el final, pese a que tampoco pareció lograr resultados en otro aspecto muy sensible: la lucha contra la ola de inseguridad.

La historia de Santos al frente de la Policía terminó con los hechos de represión del miércoles y el jueves de la semana pasada, los más violentos desde hace mucho tiempo. Ya sintió que se quedaba sin respaldo cuando se presentó en el Congreso para el acto de convocatoria a la Asamblea Legislativa. Ese día fue abucheado y se tuvo que retirar.

Ayer, el flamante secretario de Seguridad, Juan José Alvarez —que venía de ocupar el mismo lugar en la provincia de Buenos Aires— lo citó en su nuevo despacho de la calle Gelly y Obes.

También tuvo reuniones a solas con los jefes de la Prefectura y la Gendarmería, las otras a dos fuerzas de seguridad que dependen de la Nación. Pero hasta anoche, Santos era el único desplazado, según fuentes del Gobierno.

El nombre de quien ocupará su lugar iba a salir de una terna que el secretario Alvarez, durante un reunión de gabinete, le había presentado al presidente Adolfo Rodríguez Saá.

Por otro lado, el intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, será el nuevo ministro de Seguridad bonaerense, en reemplazo de Juan José Álvarez, en tanto que el jefe de la Policía provincial, Amadeo DAngelo, continuará en su cargo.

Así lo adelantó el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, en declaraciones a la prensa formuladas en la Casa Rosada, donde señaló además que le pidió al presidente interino, Adolfo Rodríguez Saá, la derogación del estado de sitio en el territorio de esa provincia.

"Creo en los intendentes en los cargos para los gobiernos provinciales por su experiencia y en los gobernadores para la Nación también por su experiencia", dijo el ex vicepresidente de Carlos Menem al defender la designación de Descalzo.

El intendente de Ituzaingó --que sucederá a Álvarez, quien pasó a desempeñarse como secretario de Seguridad Interior de la Nación-- asumirá en su nuevo cargo el miércoles próximo, según indicó Ruckauf. En tanto, al sostener la necesidad de derogar el estado de sitio en el territorio provincial, el mandatario bonaerense destacó que "todos los canales de televisión y las radios han verificado que hoy hay tranquilidad en la provincia".

Notas Completas: Clarin.com, Noticiasnet.com
Argentina
24/12/2001


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